En el LABORATORIO SOLANDA decidimos mapear diez lugares imprescindibles para un visitante-cazador de huecas. Solandeรฑo que se respeta comiรณ en estos sitios y conoce la historia de cada uno de los propietarios que, en la mayorรญa de casos, empezaron hace dรฉcadas, instalando su carreta, carpa, o cochecito en una esquina y, hoy, cuentan con locales, donde la atenciรณn es la misma que la del primer dรญa.
Caminar por las calles de Solanda es sacar a pasear los sentidos. En esta mini ciudad, las ofertas gastronรณmicas son inagotables y tan diversas como sus habitantes. Cada emprendimiento es resultado de una historia personal, marcada por el amor, la memoria, migraciรณn o imaginaciรณn. Por eso, hay comida de todos los rincones y para todos los paladares.









